Encuentro de la Comunidad Local

Jueves 18 de marzo de 2010

En esta ocasión no fue fácil fijar la fecha por diversas circunstancias. Al final pudimos estar 7 adultos y dos jóvenes, Javi y Mar.

Pero nos parecía importante recuperar el ritmo de reuniones mensual, después de que en el mes de febrero por la Eucaristía que celebramos con la Comunidad Neocatecumenal, no fue posible programar nuestro encuentro.

Vimos algunas fotos de las últimas actividades: Gen Verde en Caravaca y Archena y las de la Eucaristía. Después de ver en power point la Palabra de Vida pudimos contar experiencias de la misma:

 

¡Cuántas veces en la vida sientes la necesidad de que alguien te eche una mano y al mismo tiempo sabes que ninguna persona puede resolver tu situación!

Es entonces cuando te diriges inadvertidamente a Alguien que sabe hacer posibles las cosas imposibles. Este Alguien tiene un nombre: Jesús

Escucha lo que te dice:

«Os aseguro que si tuvierais fe, aunque sólo fuera como un grano de mostaza, le diríais a este monte: ¡quítate de ahí y ponte allí! Y el monte cambiaría de lugar; nada os resultaría imposible» (Mt 17,20).

Es evidente que la expresión «mover montañas» no se tiene que tomar al pie de la letra. Jesús no prometió a sus discípulos un poder de hacer milagros espectaculares para asombrar a la multitud. Y, de hecho, si vas a buscar en toda la historia de la Iglesia, no encontrarás a un santo –que yo sepa– que haya cambiado montañas de lugar con la fe. «Mover montañas» es una hipérbole, es decir, una manera intencionadamente exagerada de decir las cosas para inculcar en la mente de sus discípulos la idea de que para la fe no hay nada imposible.

Así, cada milagro que Jesús realizó, directamente o a través de los suyos, lo hizo siempre en función del reino de Dios o del evangelio o de la salvación de los hombres. Cambiar una montaña de lugar no serviría para ese fin.

La comparación con el «grano de mostaza» es para indicar que Jesús no te pide una fe más o menos grande, sino una fe auténtica; y la característica de la fe auténtica es apoyarte únicamente en Dios y no en tus capacidades.

Si te asalta la duda o vacilas en la fe, significa que tu confianza en Dios todavía no es plena: tienes una fe débil y poco eficaz, que aún se apoya en tus fuerzas y en la lógica humana.

En cambio, quien se fía enteramente de Dios deja que Él mismo actúe y… para Dios no hay nada imposible.

La fe que Jesús quiere de sus discípulos es precisamente esa actitud de plena confianza que permite que Dios mismo manifieste su potencia.

Y esa fe, que por eso mueve montañas, no está reservada a algunas personas excepcionales. Es posible y un deber para todos los creyentes.

 

Al ser pocos, tuvimos bastante tiempo para hacer comunión de experiencias, fue un momento muy bonito.

Terminamos dando algunas noticias de familia y de una manera particular hablamos de la próxima cena benéfica del proyecto Fraternidad con África, que tendrá lugar el próximo viernes 23 de abril en restaurante Los Almillas y de la que daremos más información en los próximos días.

Fotos del encuentro...

 

 

Grupo

 

JAS y M. Carmen

 

Palabra de Vida

 

Experiencias

 

P. Plano

 

Grupo

 

Javi